Mi nombre es Carlos Fernández y
estoy al frente de Salud En Conciencia. Nací en la ciudad de México, en una
familia en donde la “medicina alternativa” (para mí es la medicina principal),
ha estado presente desde antes de que yo naciera. Mi padre es amante de la
homeopatía y era quien me ayudaba a sanar siempre que estaba enfermo.
Sólo tengo una vacuna… y no
recuerdo cual es, todas las demás no me las pusieron y jamás tuve problemas
serios de salud, nunca me han hospitalizado.
Por mis propias experiencias, y
comparándolas con las personas a mi alrededor, estoy más que consciente de lo
que realmente “necesitamos” y lo que en realidad es sólo una creencia social
aceptada y que en ocasiones va en contra de las acciones auto curativas del cuerpo
humano.
Como parte de mis fortalezas,
siento una muy fuerte empatía natural, que por algunas personas es considerada
como un “don”, es decir que al estar con una persona que tiene la intención de
ser sanada, comienzo a conectarme con ella y a sentir sus síntomas, físicos y a
veces mentales y emocionales. Esto se potencia mucho más cuando estoy en una
sesión de Reiki, lo cual me permite saber muy bien lo que la la persona
necesita en ese momento.
Soy Licenciado en Administración
de Empresas Turísticas egresado de la Universidad Tecnológica de México. Sin
embargo la vida me fue llevando por caminos distintos y elegí estudiar otro
tipo de ciencias no tan comunes, como lo son la metafísica y la física
cuántica. Soy también autodidacta, tengo conocimientos sobre el manejo de
energía, mentalismo, técnicas de PNL, etc…
He hecho distintos talleres,
cursos, diplomados en conciencia, desarrollo humano y crecimiento personal.
Me certifiqué como terapeuta
Reiki, y también en Diagnóstico y Balance Bioenergético con equipo de alta
tecnología por parte de Biomeridian, empresa dedicada a la creación de
tecnologías de primer nivel en Utah, Estados Unidos.
Actualmente llevo ya unos 8 años
trabajando como terapeuta y manejando un sistema de alta tecnología que mide y
balancea la energía vital de las personas. Tengo un poco más de 3 años dando
sesiones de Reiki profundas, a personas, parejas y a veces grupos. Suelo
combinar todos mis conocimientos en cada sesión de terapia que doy, lo cual
hace que mis sesiones sean más ricas que las sesiones “comunes”.
Mi interés real y mi compromiso
son con la conciencia humana, el empoderamiento de las personas y la toma de su
responsabilidad en la creación de su realidad, la recuperación de su salud y en
la cocreación de la realidad colectiva. Me interesa elevar mi vibración, la vibración
del planeta y de cada uno de los seres que vivimos en él.
La verdad
es que en este planeta nadie cura a nadie, sólo somos capaces de sanarnos a
nosotros mismos.
Sin embargo algunos tenemos el don y el privilegio de guiar,
apoyar, acompañar, de facilitarles técnicas y aplicar tecnologías en ellos, de
forma que puedan tener éxito en su propio proceso curativo. Todo el que crea
que puede curar a otro, aún no ha comprendido el verdadero significado de la
"enfermedad".
He tenido el honor y el placer de
haber apoyado a muchas personas a sanar realmente, padecimientos que la
“medicina convencional” catalogó como incurables. Desde diabetes hasta cáncer, así
como la esterilidad o la bipolaridad.
Para mí el término “incurable”
significa sólo que hay que hacer cambios a un nivel personal muy profundo para
poder recuperar el estado de salud que teníamos originalmente. Para mí las
“enfermedades” son sólo síntomas y desequilibrios, que pueden ser eliminados si
vamos directamente al origen, si descubrimos el mensaje que no está dando
nuestra alma sobre lo que estamos haciendo en desarmonía con nosotros mismos.
El organismo es sabio y es
perfecto, pero necesitamos saber interpretarlo y cuidarlo como se merece.
Tenemos diferentes cuerpos (físico, mental, emocional, espiritual, etc.), todos
coexisten y en conjunto forman nuestro ser. Yo los reconozco y los atiendo
integralmente, pues creo que esta es la única manera de lograr recuperar la
salud realmente y de forma permanente.
Yo Soy Carlos Fernández.
